Contactos extraterrestres...contactos terrestres

Hace muchas décadas fue lanzado al espacio un satélite , sin mal no recuerdo llamado Voyeur, en que mostraba en su exterior una placa que contenía una simbología dibujada en clave que permitiría a eventuales seres extraterrestres descifrar quienes eran y donde están los remitentes del mensaje. O sea nosotros los homo sapiens sapiens.

Cada uno de los Voyager fue espléndidamente equipado para observar: cámaras de televisión de ángulo abierto y cerrado, detectores de rayos cósmicos, magnetómetros, así como diversos instrumentos para registrar radiaciones ultravioletas y ondas de radio. Todo ello hace del Voyager un verdadero voyeur del espacio.

La primera "carta" que enviamos va a bordo de la sonda Pionero 10, una sonda lanzada por la Agencia Espacial Estadounidense (NASA), en 1972, con el propósito de estudiar al planeta Júpiter. Cuando faltaban sólo tres meses para su lanzamiento, el famoso astrónomo Carl Sagan se dio cuenta de que, después de pasar por Júpiter, la sonda iba a abandonar el Sistema Solar, convirtiéndose así en el primer objeto hecho por el hombre en viajar a las estrellas. Aunque la probabilidad de que sea detectada y capturada por alguna civilización es extremadamente pequeña, dada la inmensidad del espacio, Sagan no quiso desperdiciar esta maravillosa oportunidad de colocar a bordo un mensaje, por si cae en manos de "alguien". A toda prisa, él y otro astrónomo, Frank Drake, diseñaron una placa que indicara el lugar y el instante en que fue lanzada, así como algunos datos científicos, para mostrar a quienes la capturen que procede de una civilización inteligente (¡la nuestra, para que no haya duda!). Por supuesto, esta información no está escrita en ningún idioma terrestre, sino en símbolos científicos que, suponemos, serán descifrables para cualquier ser inteligente que tenga una ciencia avanzada. La placa lleva, además, algunos dibujos que representan a nuestro sistema planetario y a dos seres humanos (un hombre y una mujer, supuestamente con rasgos de todas las razas para que sean representativos de toda la humanidad). Mide 15 x 23 centímetros, está hecha de aluminio, con un recubrimiento de oro, para que resista sin degradarse el mayor tiempo posible, y fue elaborada en la práctica por la artista Linda Salzman, que en aquel entonces era esposa de Sagan. Tan a gusto quedaron Sagan y su equipo con esta placa que, cuando se supo que la sonda Pionero 11, lanzada unos meses más tarde (1973) a estudiar Júpiter y Saturno, también iba a abandonar el Sistema Solar, se le colocó a bordo una placa idéntica, con fines también idénticos.

Todo esto se tomó en cuenta cuando, en efecto, se presentó una segunda oportunidad de enviar un mensaje al espacio. Esa oportunidad la brindaron las sondas Viajero 1 y 2, enviadas a estudiar Júpiter y Saturno, la Viajero 1, y Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, la Viajero 2. Cuando fueron lanzadas, ambas en 1977, llevaban a bordo mensajes, basados en la placa original, pero corregidos y aumentados. La gran novedad, aparte de que ya no aparecen portadas de Playboy, es que llevan ¡un disco! La primera parte genera imágenes y la segunda sonidos. Las primeras imágenes explican el significado de nuestros números y de nuestras unidades físicas, con el propósito de que los extraterrestres entiendan el significado de “un metro”, “238 segundos”, etc. y puedan así apreciar las dimensiones y condiciones de nuestro planeta y de los objetos y seres que lo pueblan. Las siguientes, hasta completar un total de 118, muestran paisajes, plantas, animales y, desde luego, seres humanos, solos o en grupo y en diferentes condiciones. Una vez concluidas las imágenes, se inician los sonidos. Hay breves saludos en unos 200 idiomas o dialectos (“hola, ¿cómo están?”, “reciban un saludo”, y cosas por el estilo) seguidos por discursos un poco más extensos de personalidades de la Tierra, explicando que somos pacíficos (?), que tenemos buena voluntad, que buscamos convivir con ellos, etc. A continuación, se escuchan sonidos característicos de nuestro planeta: cantos de ballenas, chillidos de delfines, la brisa entre las hojas de los árboles, ¡un beso!... Y, finalmente, viene lo bueno: el Hit Parade de la Tierra, es decir, la mejor música del planeta, en opinión de Sagan y colaboradores. Son 90 minutos de música, en los cuales se incluyen desde piezas folklóricas africanas y de los indios navajo hasta obras o fragmentos de obras de Bach y Beethoven (de México va el son de mariachi “El cascabel”).

Posteriormente aparece el SETI.. SETI es el acrónimo del inglés Search for ExtraTerrestrial Intelligence, o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre. Existen numerosos proyectos SETI, que tratan de encontrar vida extraterrestre inteligente, ya sea por medio del análisis de señales electromagnéticas capturadas en distintos radiotelescopios, o bien enviando mensajes de distintas naturalezas al espacio con la esperanza de que alguno de ellos sea contestado. Hasta la fecha  no se ha detectado ninguna señal de claro origen extraterrestre, sin incluir la todavía sin definir Señal WOW!

Los primeros proyectos SETI surgieron bajo el patrocinio de la NASA durante los años 1970. Uno de los proyectos más famosos, SETI@Home, está siendo apoyado por millones de personas de todo el mundo mediante el uso de sus computadoras personales, que procesan la información capturada por el radiotelescopio de Arecibo, emplazado en Puerto Rico.

Este año se informó que Stephen HAWKING ha comenzado con la financiación de 156 millones de dólares la búsqueda de vida extraterrestre mas importante en toda la historia de los homo sapines sapiens en nuestro planeta.  Leímos por allí entre tanta maraña de noticias que en un plazo de 40/50 años se identificarán algunos sonidos o  mensajes no naturales provenientes de alguna galaxia cercana.  Dejando la duda planteada, ¿no parece mejor encarar un proyecto de alcanzar una relación previas con algunas especies en la Tierra  antes de buscar contactos en el insondable universo?                                                   

Esto nos lleva a la problemática central que queremos plantear en este artículo.              

Desde el amanecer de los tiempos convivimos con miles de especies en el planeta. En las últimas décadas fruto de una relación diabólica con la vida en todas sus expresiones, motivada por la finalidad central del lucro desmedido y demencial, muchas especies han desaparecido de la faz de la tierra. Lo que es mas preocupante..siguen y seguirán desapareciendo. Todas ellas tienen ( han tenido) su identidad. Y sus formas de comunicarse entre ellas y expresándose en libertad hacia el mundo. Por mínimas que sean existen formas de relación, comunicación, es una actitud intrínseca a la vida. Millones y millones a todo nivel,,,y hace una innumerable cantidad de tiempo.                 

Ellas… las otras especies están , muchísimas estaban, cerca nuestro conviviendo con nosotros los homo sapiens sapiens. Hemos domesticado algunas para trabajos, otras como mascotas, experimentos científicos, fantasías sexuales, diversiones públicas, la mayoría   para alimentarnos.

Algunos científicos, mientras ha durado el financiamiento de proyectos varios han intentado descifrar sonidos, lenguajes, mensajes de algunas especies cercanas más bien apuntando a desentrañar los grados de inteligencia en su comportamiento. Otros en el campo genético han realizado experimentos ya famosos, recordar la oveja Dolly. En el reino vegetal y últimamente animal, la irrupción de los transgénicos nos muestran otro escenario preocupante..; la nanotecnología presenta horizontes ilimitados en la expansión de asuntos éticamente muy graves. No somos dioses, los gobiernos y la  academia tienen que transparentar los desafíos y opciones  e informar responsable y metódicamente a la población, a la sociedad civil, a las ONG´s especializadas en estas temáticas. Está en juego la vida de nuestra especie y todas las formas  vida en el planeta.

Se debe  cambiar urgentemente la soberbia actitud que ejercen los que tienen el poder  con la Naturaleza en todas sus dimensiones de vida.

Pero que quede claro, no hubo intentos y si los hubieron no los conocemos, de establecer una comunicación de igual a igual entre nosotros y algunas /todas las especies en el planeta. Existen casos esporádicos de proyectos para encarar investigaciones con chimpancés, delfines..ballenas. Se gastan millones de dólares todos los años para la carrera armamentista y no se destinan  cifras razonables y constantes para investigar este fenómeno.

A nuestro modo de ver existen dos dimensiones a considerar.                                             

Una es la inmensa posibilidad que se abriría si logrados contactos podamos desarrollar acciones conjuntas de mutuo beneficio, fundamentalmente con las especias más complejas. Por razones de espacio, dejamos pendientes de desarrollo el abordaje de hipótesis de trabajo en cuanto a posibles actividades con algunas especies en el marco de cooperación mutua, no de dominio. Se imaginan trabajar de común acuerdo con los delfines, con las ballenas…..

La otra dimensión es la certeza que logradas comunicaciones también se obtienen bases de datos con todas las tecnologías usadas así como las claves que llevaron a las identificaciones y compatibilidades mutuas.

Contactos con las especies mas desarrolladas pueden disponer de diversas formas de emisiones  de sonido. Otras mas sencillas, simplemente actúan por respuestas que emiten pensamientos rudimentarios.

Cada vez mas se conoce que los pensamientos son energía y se transmiten a velocidades enormes, por lo que no solo debemos considerar   posibles señales auditivas sino también luminosas o telepáticas como eventual relación entre las partes. Se podría abrir en este pasaje un capítulo sobre la física cuántica y todas las posibilidades que ofrece en este sentido sobre formas novedosas en materia de comunicación a distancia.

En síntesis, siempre aconteció que las investigaciones realizadas para impulsar y realizar la carrera espacial, han generado múltiples beneficios en la vida cotidiana de la gente. En este caso, todo lo que pueda desarrollarse para avanzar en la comunicación entre las especies y los homo sapiens sapiens podría ser de gran utilidad para cuando se produzca el fenomenal contacto al recibir las primeras señales de otra civilización en el universo.

Cosmovisión Inuit.

En el tiempo del sueño, en el pasado lejano, hombres y animales podían comunicarse entre ellos fácilmente, y también podían transformarse unos en otros.

La conciencia de los pueblos originarios.

Foto artículo: Interestelar(2014)

ANTROPOLOGIA NUTRICION