¡Conaproleee!

Esta es una historia de la vida real…como saben incursiono de vez en cuando en varios contenedores de SHANGRILA donde uno se lleva sorpresas varias. No es necesario que les diga que el sistema vigente nos induce a que el proceso económico culmina con desperdicios, que van a la denostada basura. Inclusive hace unos años han acudido al engaña pichanga de la obsolescencia programa…a fecha determinada tecnológicamente caen los aparatos como moscas…y todo a la basura. Se esta creando gracias a esta parafernalia consumista propia de una pesadilla diabólica un sexto CONTINENTE que casi navega en algún lugar del Pacífico. Pero volvamos al caso en cuestión,,,hay contenedores mas favorables que otros en sus oportunidades…El que merece nuestras reflexiones nos ha otorgado una bicicleta abandonada que hoy reciclada nos lleva casi volando por las pintorescas calles del balneario. Y esta vez nos deparó otra sorpresa, como si las cosas nos buscarán y no al revés. Estaba cercando un cantero de la huerta orgánica con botellas de vidrio, hasta ver que nos faltaban 6 para terminar la fila. Entonces fuimos hasta el contenedor de los milagros..la intendencia había levantado la basura, sacamos de las enterradas en el barro una 6 o7 botellas. Cuando fuimos poniendo una a una en la fila, nos encontramos en nuestras manos con el milagro en cuestión. Al limpiarla era como frotar una lámpara y los recuerdos aparecían sin permiso ni pudor , se agolpaban en nuestra mente. Primero…vivíamos varios en una pensión, que alquilaba camas a estudiantes, la nuestra daba a la calle, no necesitábamos reloj despertador..todas las mañanas a la misma hora llegaba un camión..frenaba con un ruido metálico espeluznante para el sistema nervioso mas poderoso, y luego dejaba correr por la vereda el cajón metálico con las botellas resonado al unísono en un tamborileo sincopado y sonoro. Segundo, en otra pensión..muchos días al final del mes, juntábamos las pocas monedas, comprábamos una flauta y una botella de leche bien fría, poníamos lo vasos en la mesa y almorzábamos unas porciones iguales y justas de pan con leche bien fría. ….Gambeteando el hambre en los cuartos de pensión.. Finalmente.. Paysandú la primera marcha cañera…venían los peludos venía el …Bebe Sendic…Quinceañeros habíamos refundado la juventud socialista con 3 integrantes,,,el negrito Villareal, el trosko Solsona ( infiltrado) y yo el perro Sánchez. Teníamos que ir al campamento y allá fuimos en una sola y vieja bicicleta para 3 , turnándonos…a las afueras de la ciudad.,. Allá estaban…todos esperábamos ver a Sendic como un hombre poderoso, gigante,, imponente. Al llegar dimos vueltas y vueltas y todas las personas eran iguales… El superpoderoso Bebe no aparecía por ningún lado. Hablamos con un gurí que andaba jeteando y con el orgullo del que estaba en todas, nos llevó debajo de un árbol, allí cerca de un fogón estaba un grupo sentado , mateando y conversando. Nos indicó sin mucha claridad, cualquiera podía ser el BEBE. Nos acercamos y empezamos a preguntar, todos se reían. Al final le dijimos a uno que cebaba mate si era el Bebe, que lo queríamos saludar. Estaba su rostro medio escondido bajo el ala de un sombrero viejo. Levantó su cabeza y quedaron al descubierto sus ojos radiantes de poderosa humildad, que brillaban en un rostro curtido por el sol, el viento, el frío. De afecto, de amor a la situación…y sonriendo con la bondad de los que se sienten realmente iguales a todos, me acercó un mate…el que agarré desconcertado. Nos enteramos que estaban preocupados, por no decir molestos, a lo mejor recalientes… porque nadie hizo propaganda sobre la llegada de la marcha. Fuimos al local de un partido muy importante para hablar con la juventud buscando apoyo a los peludos. Nos dijeron que todavía no tenían posición sobre el punto. Entonces, en el local de la juventud socialista, juntamos 3 botellas de vidrio , las de la leche, con boca ancha, le pusimos pintura negra y en camperas de bolsillos grandes para esconderlas salimos de noche a buscar paredes bien blancas de las casas de la rancia burguesía sanducera. A la mañana siguiente, todos los muros de la heroica tenían una sola consiga de letras gruesas y negras “ TIERRA PA LOS CAÑEROS. UTAA” A la otra mañana mi vieja y yo llorando, vimos como se iba la marcha por la ruta hacia el sur, y yo por no dejar sola a mi madre con 2 hermanos mas chicos para criar , no me fui con la primera marcha de los cañeros.

Casi al terminar esta pequeña crónica de mi pasado, “culpa” de la botella de vidrio embarrada que encontré en la basura , me doy vuelta y, repito para que quede claro, la botella de leche CONAPROLE llena de agua está brillante, en el centro del desorden organizado que es mi mesa de la casa-barbacoa donde vivo, con una primera flor en su pico, de esta primavera que se nos viene lluviosa , perfumada….y llena de amor…

En solidaridad Rubén Sánchez Martínez